Es tu sitio web. De verdad.
Tú lo creaste, así que es tuyo: el sitio, el dominio y cada cliente que reserva por él. Edita lo que quieras, cambia todo el diseño con un clic y, si algún día te vas, todo se va contigo.
14 días gratis, cancela cuando quieras.
Hazle tres preguntas a cualquier servicio web
Las respuestas te dicen si estás construyendo algo que es tuyo, o alquilando algo que no lo es.
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1
¿Quién es dueño del dominio?
Con Webplo, tú. El dominio queda registrado a tu nombre y sigue siendo tuyo, incluso si te vas. Es tu dirección en internet, y nadie debería retenerla.
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2
¿Puedes editarlo tú mismo?
Cada palabra, imagen y sección, desde tu navegador, en vivo al guardar. Sin tickets de soporte ni esperar días a que otro haga un cambio que tú podrías hacer en segundos.
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3
¿Puedes irte y conservarlo todo?
Cancela cuando quieras, sin compromisos a largo plazo. Tu sitio, tu contenido, tu dominio y tu lista de clientes e invitados se van contigo. Nada queda bloqueado, nada desaparece.
Qué significa "tuyo" de verdad
No una promesa en una página de precios: así está hecho Webplo.
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Tu dominio, a tu nombre
Empieza gratis en una dirección webplo.ai y luego conecta o registra el tuyo, siempre bajo tu propiedad, con SSL y renovaciones incluidas.
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Edita todo, sin código
Reescribe textos, cambia imágenes, reordena secciones: todo desde tu navegador. Se publica al guardar.
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Cambia de diseño con un clic
Prueba un look nuevo al instante. Tu contenido se queda; solo cambia el diseño. Redecora cuando quieras.
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Invita a todo tu equipo
Agrega colaboradores con su propio acceso, para que socios y marketing ayuden, mientras tú decides quién publica.
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Sin compromisos a largo plazo
Mes a mes, cancela cuando quieras. Te quedas porque funciona, no porque un contrato te atrape.
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Llévate todo si te vas
Si algún día te vas, tu sitio, contenido, dominio y lista de clientes son tuyos para llevar. No se retiene nada.